Capítulo 78. Atrofiada designación.
Avery Crown.
Dormir es casi un lujo cuando me llevan a un salón repleto de gente que se queja de dolor. Otros por hambre y unos pocos mandan al diablo al quienes casi lloran diciendo que ya no pueden seguir.
Por la mañana las ganas de hacer del baño me atacan, por lo que soy de las primeras en salir, buscando una opción menos humillante que quienes ruegan por él.
Al terminar soy llevada por el ruso que me dirige hacia el salón del dia anterior.
El sabor en mi paladar me hace escupir nuevame