Capítulo 43. Implantación.
Avery Crown.
Todo ocurre enfermizamente despacio, como si alguien fuera apagando los interruptores de cada uno de los espasmos que hasta hace un instante me impedían respirar.
Ya no tengo frío de alguna manera inexplicable, porque el abrigo está sobre ramales rotos, lejos de mi cuerpo que tiene encima solo una prenda rota que ya no protege ni siquiera lo mínimo como antes ya que, también continúa húmeda. La sangre permanece pegándose a mi piel en cada ventisca cruel, y el bosque sigue cubierto