Capítulo 33. Concepto mediocre.
Vael Zarkov.
—Podría infectarse si lo descuida— vuelve a hablar el médico. —Permita que al menos tres días alguien más se encargue de la criba.
Una mirada mía basta para que cierre la boca y termine el trabajo en silencio.
Cuando acaba, arranco la segunda y tercera venda con la que intenta inmovilizarme y las dejo caer sobre la mesa.
—No pienso convertir un brazo útil en un estorbo —una de las elegidas por Margosha me ofrece la camisa que cierro al frente. —Uno es suficiente.
Vuelvo la vista