Me duele, me duele, me duele.... Pesa mucho, ayuda, algo me está aplastando. ¡Maldito perro se subió a mi cama otra vez!
"Abajo", murmuro molesta, tengo sueño. Sólo una vez en tu vida obedece al perro del demonio. Sacudo mi cuerpo, pero nada. ¡Mierd*! Abro los ojos y veo a Agus recostada sobre mis pies y abrazándolos. "Agus... ¡Agustina!" La llamo, intento moverla, pero está pegada a mis piernas. ¿Por qué es tan fuerte? "¡Déjalas ir!" Le pellizco la nariz, no pasa nada, intento tirarle