Mundo de ficçãoIniciar sessãoLloré hasta que mis ojos parecían dos pelotas de tenis, la cara se Royd al verme fue muy graciosa.
Me ayudó a bajar la ventana, no sin antes recordarme que estaba gorda y que por favor intentara no romperle la espalda. En respuesta, le di una paliza y conseguimos bajar.Hablé con mi madre y luego con Donovan, felicitándoles de todo corazón, y luego explicándoles que aún faltaba un tiempo para que empezaran las clases y que me iría a vivir con mi abuela durante un tiemp






