—¿Por qué no me dijiste nada? —Nathan le preguntó a su padre, con el ceño fruncido y el coraje en la garganta.
—Ni yo me acordaba del asma —le respondió Urriaga con los ojos cerrados.
—Sabe que no me refiero a eso —objetó Nathan, con el ceño fruncido y evidente fastidio—. ¿Cuánto tiempo tiene ese hombre con Ariadna?
Urriaga dejó escapar un suspiro, se acomodó la camisa y confesó que no sabía con exactitud el tiempo que Ariadna y Lucas llevaban de relación.
¿Cómo que no? Se supone que cuidabas a