—Solo no quiero que malinterpretes todo, ella es así conmigo, desde pequeña tiene la costumbre de sentarse en mi regazo, pero te juro que solo la veo como una hermana. —Luna se mofó, no entendía por qué se empecinaba a hacerle creer otra cosa que claramente no creí.
Farit estaba equivocado si suponía que iba a aceptar una explicación tan absurda como aquella. Ya lo había pensado antes, pero esta vez era la idea más factible. Era demasiado ingenuo para no darse cuenta de lo interesada que estaba