Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Qué mierdas haces aquí? — exige saber Itzam.
En su rostro, tenía estampada una sonrisa que a cualquier otra le parecería dulce, pero a Milenka le resultaba espeluznante.
— Tu prima me obligó a venir — se defendió, y aunque quiso sonar segura, su voz denotaba temor.
— ¿Te puso una pistola en la cabeza? ¿Te sacó a la fuerza de la casa? — espetó I







