Capítulo 12. Huyendo
Ares la tiró en la cama, comenzó a devorar su boca con pasión, chupaba sus labios como un poseso, al tiempo que restregaba su pen3 en su pelvis, sacándole a la chica un gemido mezcla de sorpresa y excitación al sentir la dureza del hombre.
Calli sintió miedo, ella no quería entregarse aún a él, porque no estaban casados, ella quería primero ser su esposa ante Dios y los hombres y allí si estaría preparada parada ese paso, sin embargo, era inevitable sentirse abrumada por la personalidad de Are