Punto de vista de Mia
El frío del refrigerador desapareció en cuanto cerré la puerta, pero la sensación que se había instalado en mi pecho no se fue con él, seguía ahí, densa, incómoda, como una advertencia que no lograba descifrar del todo, y aun así, lo que más me inquietaba no era la idea de que alguien más estuviera detrás de lo que había pasado… sino la certeza de que Jake no estaba tan ajeno como pretendía, porque había algo en su forma de mirarme, en sus silencios medidos, en esa manera