Mundo ficciónIniciar sesiónEl infierno no necesita fuego. Solo necesita un reloj que cuenta hacia tu muerte y personas que amas atrapadas contigo.
El panel de acero reforzado se había cerrado con un sonido definitivo, ese tipo de clic mecánico que comunica irreversibilidad. Eva observó el espacio que ahora constituía su mundo: tres metros por cuatro, paredes de concreto reforzado con placas de acero, un solo respiradero con filtros industriales que zumbaban suavemente. La sala de p&aa







