Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera vez que rompes la ley, tiemblas. La segunda vez, solo verificas que nadie te vea.
El edificio del Banco Nacional de Inversiones se alzaba contra el cielo nocturno de Polanco como un monolito de cristal y acero, diez pisos de arquitectura moderna que durante el día albergaba las fortunas de la élite mexicana. Pero ahora, pasadas las once de la noche, sus ventanas reflejaban las luces de la ciudad con indiferencia, ajenas al crimen que estaba por cometerse en sus







