Mundo ficciónIniciar sesiónCuando dos lobos pelean por un cordero, nunca notan al cazador apuntándoles a ambos.
El vestíbulo de la mansión de Sebastián era un caos de humo, vidrio roto y cuerpos tensos. Eva estaba de rodillas en el centro, con una mano presionada contra su garganta donde la sangre todavía goteaba lent







