Sam Helcon.
Enciendo mi automóvil y paso por el lado de la sargento Risco, ella me sigue igual que anoche, me pregunto que bicho extraño me ha picado, para invitarla a la casa. Nunca he llevado una amante a ese lugar, mucho menos sexo casual o de compañeros de trabajo. Llego frente a mi casa y estaciono, no sé si guardar el auto o dejarlo aquí junto al de la agente. Decido guardarlo, pero ella prefiere dejar el suyo estacionado en el frente.
Bajo del auto y salgo antes de cerrar la puerta eléct