Sam Helcon.
Enciendo mi automóvil y paso por el lado de la sargento Risco, ella me sigue igual que anoche, me pregunto que bicho extraño me ha picado, para invitarla a la casa. Nunca he llevado una amante a ese lugar, mucho menos sexo casual o de compañeros de trabajo. Llego frente a mi casa y estaciono, no sé si guardar el auto o dejarlo aquí junto al de la agente. Decido guardarlo, pero ella prefiere dejar el suyo estacionado en el frente.
Bajo del auto y salgo antes de cerrar la puerta eléctrica del garaje. La agente me espera apoyada a la puerta del copiloto de su vehículo. La invito a pasar por la puerta del garaje que es la que he abierto. Ella ingresa silenciosa, pasamos por el garaje y llegamos a la sala.
─ ¿Qué deseas tomar, Cerveza, Whisky, Vodka? ¿Qué prefieres? ─ Le pregunto.
─ Un vodka estará bien ─ responde, me dispongo a preparar uno para ella y otro para mí mientras la agente observa la fotografía de mis padres.
─ ¿Estás casado? ─ Pregunta y giro mi cuerpo