—Morgan, yo... —empezó, pero no pudo terminar la frase porque él la abrazó y Stela sintió como si acabara de recuperar el aire respirable.
—¿Estás seguro de que quieres hacer esto? —susurró Reed.
—No, no estoy segura... no estoy segura de nad...
La boca de Reed bajó sobre la suya, interrumpiéndol