Marianne abrió mucho los ojos.
—Pero... Stela... nuestros amigos...
—Yo mismo les informaré de la situación —la tranquilizó Norton.
—¿De verdad van a investigar a Asli?
—Así es, y si saben o recuerdan algo que pueda ayudarme, este es mi número —dijo entregándoles un celular—. Por favor, de verda