—¡No quiero que me toquen, por favor!
Llora y súplica la rubia que enfrenta una dolorosa agonía cada vez que sabe que en estas horas de la noche en el caluroso medio oriente, Benz Hill's disfruta de destrozar su alma cuando no sola la usa para golpearla y desquitar toda su rabia si no también que deja que diferentes hombres que lo sirven se metan a la pequeña y oscura habitación donde ella está para asustarla, tocar su cabello y amenazar con abusar de ella sexualmente, nunca han llegado hasta