Después de la sorpresiva visita, Alexander se apresuró a ir a la compañía, los importantes hombres de su familia ya lo estaban esperando, todos estaban preocupados por los acontecimientos en Japón, tenían de rehén a nada menos que el próximo heredero de la compañía Di Monti, un joven CEO con una excelente preparación
— ¿Alexander, para que es que traes ese costoso reloj en tu muñeca? ¡eres el padre del secuestrado, tú deberías de estar aquí primero que nosotros! — Angelo Black, regañaba a