En la mansión Ferreira, se encontraba el menor de la familia en el despacho, tenía la vista puesta en la ventana que daba al jardín y en la mano un vaso de whisky, en su azul mirada había un dejó de tristeza
Danilo y Drago, entraron porque debían revisar un contrato, el joven no los escuchó por estar subido en sus pensamientos, lo que extrañó a los hombres
— Valerio, Valerio, que te pasa, ¿estás bebiendo? — preguntó, Drago, algo sorprendido
— Y de mi mejor whisky — comentó el padre — t