El CEO Ballesteros no podía dejar de pensar en su bella asistente y lo breve que fue su trabajo juntos, estaba molesto por lo ocurrido y ahora iban a volar cabezas
Lourdes fue avisada de que su jefe quería verla, ella subió al piso once para ver a Ramsés, otras veces había hecho de las suyas pero no había pasado nada, era por eso que no tenía miedo de las consecuencias de sus acciones
— Buenos días, ya estoy aquí Ramsés, dime, ¿de que quieres hablar conmigo? — la mujer se veía fresca como si