El CEO Mancini, solo se quedó viendo un momento a su sobrino, tomó el peluche y carraspeó un poco
Andrés les regala una sonrisa para aligerar el ambiente
— ¿Te caiste de la cama, Andrés?
— ¿pero que dices, tío Fabio? es bastante tarde ya, ¿quiero saber cómo sigues, Cassandra? ¿te duele algo? — El joven Alcántara se acercó y tocó uno de los pies de Casy, un brazo y así seguía
— No me duele tanto, me acaban de poner el medicamento para dolor, estoy bien, Andrés
— Casy, yo... lo siento tanto, si