En la compañía Ballesteros, Aithana, se encontraba revisando unos contratos, pronto se dedicaría a darle seguimiento al importante proyecto que tenían con Eliot Bouner, todavía no sabía cómo lo iba a mirar a la cara después de lo que sucedió en el restaurante, pero trataría de explicarse
De pronto la puerta de su oficina se escuchó, de pie en la puerta, el atractivo CEO ingles estaba sonriéndole
— ¿Puedo pasar?
— Por supuesto que si, adelante siéntate, ¿que quieres tomar? ¿un café, te, agua,