El CEO Ballesteros entró a la clínica apurado, se veía apuesto y elegante, sus ojos azules buscaban por el lugar, necesitaba información
— CEO Mancini, por aquí — Aithana llamó a Fabio
— Tío Fabio, estamos aquí
— Oh, queridas, ¿cómo está mi princesa? !necesito verla, decirle que su padre está aquí para protegerla!
— Todavía no sale el médico, tío, estamos aquí esperando desde hace un buen de tiempo
— Tío Fabio, que bueno que ya estás aquí, Casy estará bien ya verás, siento mucho lo que pasó
—