Danilo bajó del auto de prisa, estaba algo desaliñado, cosa que nunca pasaba, pero no iba a perder tiempo cambiándose de traje, estaba ansioso por llegar al lugar que su princesa le envió en la ubicación
Danilo jamás había experimentado está sensación de angustia y perdida, el solo pensar en que Violeta lo dejara de querer lo trastornada
La puerta se escuchó en toquidos desesperados, la mucama se apresuró a abrir, el CEO entró como huracán buscando a sus tesoros
— ¡Violeta, Dragro, Dariana, An