Violeta salió de la oficina de su jefe unos momentos para marcar a la mansión Ferreira
— Señora Violeta, buenas tardes — respondió la mucama
— Lily, por favor avísale a los niños y al señor que no podré llegar a la hora de la comida, me surgió un compromiso con mi jefe, debemos ver a un socio importante, dígales que llegaré apenas pueda
— Por supuesto señora Violeta, yo les daré su recado
Violeta se sintió más tranquila y regresó a adentro, el apuesto CEO Ballesteros se puso de pie, recogió su