119. Juguetón
La nieve se iba disolviendo poco a poco. Era un mensaje de que pronto la primavera llegaría y, con ella, la paz… o eso planeaba creer.
El leve sonido del gorgojeo alegre de Eliott era música para mí. Le había colocado una alfombra con pequeños juguetes encima, además de un piano musical para pies. Su risa iluminaba toda la sala.
—¿Te gusta?
Me respondió con un pequeño sonido vibrante hecho con la lengua. No pude evitar reír tras escucharlo. Con sus pies golpeaba los instrumentos completamente fe