—Necesito hablar contigo—Jace acarició el rostro de Emma.
Ella se apartó asqueada.
Él la tomó rápidamente por las muñecas; Emma intentó gritar, pero le tapó la boca con una de sus manos, mientras la obligaba a caminar delante de él. Jace se detuvo obligándola a entrar en el jardín de té oculto tras los arbustos más altos del lugar, que hasta ese momento era desconoció por Emma; ese solía ser el lugar donde la madre de Chris se reunía con sus amigas.
Cuando ella aún vivía el lugar estaba lleno