CAPÍTULO 18
Mi hermana gemela cae desplomada en mis brazos, sus ojos se encuentran cerrados mientras que siento como Gabriel salta por encima de nosotras para tomar a Tine del cuello de su camisa y así poder sacarlo del salón de clases. Lucrecia me observa con los ojos bien abiertos desde la puerta principal del aula de artes y saca su teléfono con sus manos temblorosas del bolsillo izquierdo de la chamarra que lleva puesta, en su rostro puedo ver lo aterrada que está, quizás para llamar a mis