—Esa Camila no va a durar mucho —dijo Javier con un tono indiferente, antes de que pudiera terminar mi pregunta.
—Es una lástima, tan joven y ya tan enferma.
Lo dijo con una calma inquietante, como si hablara de la tragedia de un desconocido, sin que le afectara ni un poquito.
Así que esa mirada suya, que parecía triste de ver a Camila, era porque ya sabía lo de su enfermedad...
¿Se sentía mal por ella?
Fuera como fuera, no se me ocurría otra explicación.
Después de todo, Javier venía del extran