Capítulo 740
Cuando Alan regresó del baño, Valerie y yo ya estábamos de vuelta en la mesa 08.

Ya que Mateo había descubierto la existencia de los niños, en este momento tampoco tenía necesidad de seguir ocultando nada frente a Alan.

Cuando me vio, Alan se sorprendió, y enseguida me saludó, con una sonrisa pícara:

—¡Vaya, Aurora, también estás aquí!

Le respondí con una sonrisa.

Alan, que ya de por sí tenía pinta de casanova, al sonreír se veía todavía más seductor.

Guapo sí que era, y exactamente el tipo que
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