12.
Terminaron las clases, por lo general cuando acaban, Leandro se acerca y salimos conversando, pero esta vez no me apetecía hablar con él. Salí rápidamente, caminé por el pasillo y luego lo vi aparecer a mi lado, me llamó, pero no respondí.
- Cristóbal, ¿está todo bien? – Me dijo Leandro y sé que me miraba, pero yo miraba hacia otro lado.
- Sí, ¿por qué no lo estaría?
- Estás raro, ¿seguro que estás bien?
- Sí.
- No te creo.
- ¿Cómo te fue con tu amigo en el descanso? – Le pregunté, se me salió,