Capítulo 31. Descubrimiento
El corazón de Maija latió acelerado cuando escuchó que tocaban a su puerta, por un momento pensó que podría ser él. Soltó un suspiro de alivio cuando vio que se trataba de Erik. Posiblemente se habría molestado de haberse trato de Raner, bueno, que dicha que no fue así. Hedda había ido a visitarla un poco más temprano y terminó contándole todo lo sucedido. Después de un rato conversando su amiga se marchó, era como si hubiera sabido que necesitaba estar a solas con sus pensamientos.
—¿Cómo est