Para cuando Evangeline pone un pie frente a la universidad su cuerpo aún no ha dejado de temblar. Sus zonas sensibles están mojadas, la respiración agitada, el sudor en su cuello y el cabello hecho un desastre seguramente.
—¿Necesita ir al baño, señorita? —le pregunta Fabián al ver que esta se ha quedado inmóvil.
El nuevo guardaespaldas por supuesto que ha escuchado todo, y aunque no sabe la historia de verdad y piensa que esta es amante de su jefe, su trabajo es cuidar de la chica, y entre cui