42: Alexa Keller.
—El ADN es fresco, señora Keller. Su hija no está muerta. Seguramente ha estado oculta, esperando que fuese el momento indicado para atentar contra su otro hijo, con su esposa. Y su secretaria...
—¿Quién?, ¿Telma?
—No, señora Keller. Evangeline Barris.
—Ah, sí, la chica huérfana... —comenta con algo de descuido.
Si, sí, ella está al tanto de todo. Que Telma se quitó la vida, que su hijo y esposa tienen una nueva sumisa. No le hace falta llamarlo ni verlo todos los días para saber lo que este ha