37: Terminantemente prohibido.
—Tienes terminantemente prohibido estar a solas con Dexter —dice con firmeza Irina.
—Pero... —Se siente confundida—. Él es mi amigo y no... no entiendo por qué…
Irina niega con la cabeza, y aunque tiene intenciones de levantarse del sofá y acercarse a la castaña que parece perrita regañada, su esposo le toma con fuerza la pierna.
—Dexter gusta de ti, Evangeline —Magnus afirma.
Algo en la castaña explota, haciendo sus mejillas sonrojar.
—¿Cómo lo sabe, señor?
—Por la forma en que te mira, Evange