36: Un encuentro inesperado.
Las piernas de Evangeline tiemblan por segunda vez tras recibir otro orgasmo. El primero había sucedido en la ducha con Magnus comiendo sus pequeños pechos, mientras Irina con su lengua se concentraba en su punto sensible. El segundo acaba de ocurrir, mientras se visten para desayunar, al Magnus haberle pedido que le devolviera el favor a su esposa.
Por primera vez la castaña ha experimentado un orgasmo sin necesidad de tocarse, sólo por escuchar, sentir y ver a la rubia tenerlo.
Magnus las to