31: El contrato.
—Muchas gracias a todos por venir. Su hija cada día está más hermosa…
—Gracias, gracias, sí... Esta también es su casa señor. Estamos a la orden, fiscal.
Evangeline escucha al matrimonio despedirse de cada uno de sus invitados y aunque desea que todos se vayan pronto, también desea que alguien pueda detener lo que sea que pasará.
Las manos de Magnus en su cintura mientras la enseñaba a frotarse por encima de su ropa, los labios de Irina con los suyos, el calor y las pieles ardiendo… es algo nue