29: Sábanas mojadas.
El tambaleo de la limusina cuando el chófer pasa por alto un reductor de velocidad hace que el roce de las piernas de las mujeres sea más agresivo.
Irina no ha dejado de verla de forma provocativa mientras está delante de ella, y Evangeline no puede más que sonrojarse. Quieren decirse algo, pero a veces las miradas son más que suficiente.
Bajan del transporte cuando llegan a su destino. Todos las están esperando, especialmente Magnus, quien al verlas llegar se ajusta el saco y con voz muy seri