Amanda
Sí, tal vez este loca de remate, pero así me siento con él, es increíble la necesidad que tengo por estar a su lado.
Estamos tumbados en la cama, después de toda esa actividad, estoy por acercarme a darle un beso, cuando mi panza gruñe.
Soltamos en carcajadas, porque más que un gruñido, parece que traigo un oso grizzly en el estómago.
—Creo se nos olvido la comida y pasamos directo al postre —Dice pegándose a mi seno como un pequeño hambriento.
Pasa una mano por debajo de mi cintura