—¿Qué demonios te pasa Leila? Nos pusiste en una maldita situación de pánico ¿con un arma de juguete? Estas completamente desquiciada está loca.
Su risa se escucha cada vez más desquiciada, su cuerpo cae de espaldas y nadie de los presentes podemos creer lo que hizo.
La gente de seguridad intenta levantarla, pero empieza a sacudirse sin control. A estas alturas ya no se si es para que no la toquen o en verdad tiene un ataque.
Tarda en calmarse, en cuanto se recupera se sienta aún sobre el pis