Dominic
Los veo charlando, ambos giran a verme por mi forma tan abrupta de entrar, creo que debí llamar a la puerta.
Bien dicen que los malos hábitos son los primeros en aprender, y lo acabo de comprobar.
—Disculpen la intromisión —me disculpo bastante apenado.
—No te preocupes ¿Ya despertó Amanda? —pregunta Roman.
—Si ya ha despertado... —me quedo en silencio, no sé cómo pedir su ayuda.
—¿Qué te dijo? Por la cara que traes, imagino que es grave.
Pregunta Roman, a lo que Pietro se acomoda en