Leila, sigue con su drama y se aferra a una pierna de Pietro, la chica de lindas ondas, se acerca y la quita.
—Suéltame, no se lo pueden llevar, no, Josh...
Grita la mujer aun tirada en el piso, la verdad es que de pena, en fin, el show termina aquí.
Salimos mientras Leila se sigue lamentando por la garrapata, y no nos ve,es mejor así.
Aunque sé, es solo momentáneo, esta mujer no tiene ni un gramo de autoestima, pronto ira a buscarme y ahí sí, le diré sus cosas, para ella también tengo