Capítulo 62. Detención
POV NARRADOR
El eco del último golpe aún vibraba en las paredes del salón de música cuando el silencio regresó, pesado y denso como el humo. Simon White estaba desplomado contra la base de una columna de mármol, con la respiración entrecortada y un hilo de sangre corriendo desde su ceja hasta su impecable camisa gris. Knox, de pie frente a él, tenía los nudillos destrozados y el pecho agitado, luciendo como un ángel caído que acababa de reclamar su cuota de venganza.
—Vete de mi casa —sentenció Knox, su voz era un siseo gélido—. Si vuelves a cruzar este umbral, no será a la policía a quien llames, sino a una funeraria.
Simon, con un esfuerzo supremo, levantó la vista. A pesar del dolor, una sonrisa sangrienta apareció en su rostro. Sabía algo que Knox, cegado por la rabia, había pasado por alto.
—Has perdido, Spencer —susurró Simon antes de escupir sangre en la alfombra—. Esto es justo lo que quería.
El chofer de Simon, que había entrado al escuchar el estrépito tras burlar