Capítulo 46. Huida
POV NARRADOR
La atmósfera en la casa se había vuelto asfixiante. No era una tensión explosiva, sino algo mucho más insidioso: un silencio gélido que se filtraba por las grietas de la rutina diaria. Lira se movía por las habitaciones como un fantasma, con una eficiencia silenciosa que a Knox le erizaba la piel. Ella ya no discutía, no reclamaba, no preguntaba. Simplemente... aceptaba. Y para un hombre que conocía la naturaleza rebelde y apasionada de Lira, esa sumisión era la señal de alarma más ruidosa que jamás había escuchado.
Knox estaba sentado en su despacho, pero sus ojos no veían los informes financieros en las pantallas. Su atención estaba fija en el monitor de seguridad que mostraba el jardín. Lira estaba allí, sentada en un banco, acariciando su vientre con una mirada perdida.
Había intentado todo. Había cancelado reuniones, le había llevado flores que ella dejó marchitar en el jarrón y le había propuesto viajes que ella rechazó con una cortesía mecánica. Cada vez que