Capítulo 46. Huida
POV NARRADOR
La atmósfera en la casa se había vuelto asfixiante. No era una tensión explosiva, sino algo mucho más insidioso: un silencio gélido que se filtraba por las grietas de la rutina diaria. Lira se movía por las habitaciones como un fantasma, con una eficiencia silenciosa que a Knox le erizaba la piel. Ella ya no discutía, no reclamaba, no preguntaba. Simplemente... aceptaba. Y para un hombre que conocía la naturaleza rebelde y apasionada de Lira, esa sumisión era la señal de alarma m