Renata abre sus ojos y sin darse cuenta había terminado dormida sobre la cama, ni una sola señal de que Thiago haya llegado ahí presente.
Su regazo está tenso, ella va directamente hacia la puerta al escucha que acaba de ser abierta, sus brazos están cruzados y sus hombros solo pretenden fruncirse de la rabia.
—Mi amor sé que debes estar furiosa, pero a todo le tengo una explicación, tenía que celebrar solo que olvidé que ahora sí soy un hombre amado por mi adorada esposa, tal parece que me em