Samara llega hasta donde Thiago ella con sus rodillas dobladas se sube sobre la cama, lo primero que hace es admirar y aunque las ganas de pedirle perdón aparecen simplemente no lo hace, todo es un sacrificio por amor que él algún día entenderá.
Su espalda se curva de una manera muy sensual, mientras que ella no deja de desvestirlo, jamás imaginó que, frente a sus ojos, tendría la maravilla de apreciarlo.
Ella sabe muy bien que podría, besarlo hasta que sus labios se cansen algo que jamás va a