Thiago está en silencio, pues, aunque las palabras no hacen falta siente que las alcanza a necesitar.
—Pues por lo menos que tu boca te sirva para amarme, pues este será nuestro desquite solo que continuaremos como los estúpidos de las relaciones —aquella mujer se está quejando, pero le demuestra que no piensa cambiar su vida.
—¿Acaso tú seguirás por el mismo camino? —Thiago le pregunta, presintiendo que está en la misma posición de ella, probablemente siendo más idiota.
—Pareces pendejo por e