Renata queda pasmada, el mismo desespero la hace derramar lágrimas, todo trata de hacerlo omitiendo el sonido que sale de sus labios.
Mientras tanto, Thiago escupe las pastillas que su garganta nuevamente intentan rechazar, al querer tomarse otras para continuar con su desespero.
Él se coloca de pie justamente para encender la luz, sin embargo, escucha con una claridad a Renata, tanto así que en menos de un minuto ya está allá.
—¿Cómo la has pasado durante estas horas? ¿Renata estás bien? S