Renata está acostada sobre la cama con el tendido casi llegando a la alfombra, su trasero sobresaliendo hacia afuera de la cama, dejando ver el encaje tan sensual que tiene, sus pechos sin tener que los sostenga siendo afectados por una parte de la gravedad, su boca con un pequeño espacio para respirar. Thiago la ve y lo primero que hace es cubrirla, sus manos sin buscarlo alcanzan a tocar una parte de su piel, él se retira un poco y ella lentamente entreabre sus ojos.
—Thiago, creí que no iba