Thiago tiene unos chocolates en sus manos, está tan desanimado que le provoca lanzarlos lejos, no puede creer el porqué de las cosas que le suceden, Renata ya debería estar enamorada; ella sale de la recámara y se asombra de verlo, Thiago de inmediato esconde sus manos detrás de la espalda, se acaba de arrepentir de la ridiculez que está haciendo, los detalles no son algo que lo describan, antes milagrosamente hace uno por que la ama.
—¡Thiago! si escuche que había llegado, pero no creía que e